Chicas para el Mundo: Empoderando a las Niñas Indígenas de la Amazonía Peruana

“Yo soy alguien. Tú eres alguien. Nosotras somos alguien.”

Quizás en un principio la cita anterior no parece muy profunda. Pero cuando 15 adolescentes Shipibo cantan juntas esta frase en un círculo, niñas que toda su vida han sido discriminadas por ser indígenas, por ser mujeres y por no contar con recursos económicos, se hace muy poderosa. Tuve la suerte de ser parte de ese círculo y ser capaz de ver en 5 días a cada una de esas 15 niñas pasar por una transformación hermosa.

El programa Chicas para el Mundo es una idea original de Karen Hanson, directora ejecutiva de la sede sin fines de lucro Chicas para el Mundo, en EE.UU. Karen suele realizar estos talleres que se centran en el empoderamiento, la autoestima y el liderazgo de niñas en la India y en los Estados Unidos, pero gracias al apoyo de nuestra socia Mershona Parshall de Shipibo Joi, tuvimos la suerte de tenerla en el Perú este año. El taller es una ceremonia sagrada de 5 días que de una manera muy simple, pero eficaz, enseña a las niñas que tienen una voz, que son alguien, y que son líderes.

b2ap3_thumbnail_gftw2.jpg

El primer día las chicas estaban en silencio. Hicieron poco contacto visual y se sonrojaban cuando se les pedía que hablaran. En este día, discutimos el rol de los círculos (familia, comunidad, escuela, ciudad, etc) y cómo nuestros círculos influyen en nosotros y nos envía mensajes que no necesariamente son ciertos. Karen pasó a cada niña unos lentes de sol grandes de payaso para simbolizar mensajes de nuestros círculos que no nos quedan. Mientras las chicas hablaban de ir a la ciudad de Pucallpa y ser llamadas sucias por ser indígenas, tenían que llevar estos lentes de sol que hacían difícil poder ver y provocaban que doliera su cabeza. Entonces, Karen les pidió que se quitaran los lentes y se vieran a través de sus propios ojos. Enseñó que los mensajes que recibimos sobre nosotros mismos son a menudo a través de los lentes de los demás y sobre la importancia de prestarle demasiada atención a si los mensajes que recibimos encajan con nuestra manera de vernos con la claridad de nuestra propia visión. Habló de la necesidad de crear un círculo que proporciona mensajes de solidaridad, apoyo y amor.

b2ap3_thumbnail_gftw5.jpg

El segundo día, todos tuvimos que compartir uno de nuestros talentos especiales. Fuimos en un círculo compartiendo nuestros talentos o dones y después de que cada niña compartió el suyo, tuvimos que repetir su talento y todos los anteriores. Muchos de los talentos eran ayudar a mi madre o hacer mis tareas, pero encontramos la manera de hacer el don de cada niña único y especial. Luego pintaron sus dones en un gran mural, que se convirtió en el mural de las Chicas para el Mundo, un símbolo de unión donde todos sus talentos especiales eran combinados en un círculo sagrado. Durante toda la semana, hicimos pinturas, dibujos, pulseras, hula-hula, yoga, y otras actividades para reforzar las ideas que las chicas tienen voz, que son líderes, y que son alguien.

Nuestra nutricionista, Mariana Orta, llegó el miércoles e hizo una presentación dinámica sobre alimentación saludable. Explicó las diferencias entre las proteínas, los hidratos de carbono, verduras/frutas y grasas de una forma sencilla, fácil de entender. Cada niña se turnaba para nombrar un alimento determinando e identificar el grupo al que pertenecía, y qué cantidad de cada uno se debe comer. También aprendieron que debían beber 8 vasos de agua al día. Esto las sorprendió por completo, ya que muchas de ellas beben menos de un vaso de agua al día.

Después hablamos sobre salud, cuidado personal e higiene. Tuvimos suerte de estar acompañadas por una de las madres Shipibo quien es enfermera y partera, y podía hablar con ellas en su idioma nativo acerca de su salud sexual. Luego practicamos un ejercicio muy poderoso, Sí / No. Cada una de nosotras tenía una compañera, y teniéndose de frente muy cerca una de otra, una chica repetía sí y la otra repetía no, utilizando diferentes entonaciones y volumen.

Pronto notamos que mientras decían No, las chicas no estaban mirando a su compañera a los ojos, sino más bien sobre su hombro o en el suelo. Luego repetimos el ejercicio asegurando de mirar a los ojos a nuestras compañeras cuando decíamos NO. Las chicas se dieron cuenta de que al hacer contacto visual, se sentían mucho más poderosas en su decisión de decir que no.

Cada noche cuando las actividades del día terminaban, Karen, Mershona, Mabel y yo dejábamos la maloka para ir a dormir en una casa vecina y dar a las niñas tiempo para estar juntas y tener fiesta de pijamas. En nuestros sueños escuchábamos risas y gritos, y cada mañana nos encontrábamos con un informe sobre el Tunche (un espíritu maligno que se cree que se esconde en la selva amazónica).

b2ap3_thumbnail_gftw7.jpg

El jueves hicimos un ejercicio de actuación en el que las niñas tenían que practicar diferentes emociones y representar una escena con esas emociones. Esta fue la primera vez que realmente me di cuenta del gran cambio que había tenido lugar en estas chicas. Si hubiéramos pedido que hicieran esta actividad el lunes, se habrían puesto rojas y huido de la maloka, pero en ese día eran hermosas actrices llenas de emoción y confianza.

Esa noche, la última, nos quedamos con las chicas en la maloka hasta tarde, y hubo una fiesta de baile. Primero nos mostraron bailes típicos Shipibo, luego les mostramos cómo bailar Dancing Queen de Abba. La fiesta terminó con cumbia local y salsa. ¿Quién iba a pensar que esas chicas tranquilas y tímidas que conocí el lunes podrían bailar mejor que yo en la pista de baile?

b2ap3_thumbnail_gftw3.jpgDespués de la fiesta, Karen, Mershona, Mabel y yo nos quedamos hasta tarde pegar espejos en los marcos de los cuadros que las niñas habían creado con palitos de paleta y pintura. En el último día, las chicas recibieron sus certificados y los espejos, y mientras se miraban a sí mismas en sus nuevos espejos, Karen le dijo a cada uno de ellas, “Queremos que vean lo que nosotras vemos, una mujer hermosa, joven y fuerte.” Ese último día fue cuando todas las chicas cantaron juntas en voz alta y con orgullo la frase anterior, “Yo soy alguien. Tú eres alguien. Nosotras somos alguien” en un círculo unido y empoderado.

Fue un honor para mí ser parte de ese círculo y tener la oportunidad de conocer a esas 15 jóvenes mujeres hermosas. Alianza Arkana ahora comenzará a trabajar con estas niñas una vez al mes haciendo talleres y clases sobre temas que ellas consideran importantes. Daremos la bienvenida a Karen y Mershona de nuevo en julio para ampliar el círculo de Chicas para el Mundo a otra comunidad y hacer un seguimiento con las chicas de este taller.

Deborah Rivett, Saturday, 09 March 2013

Advertisements