Por el agua, por la vida: marcha en Iquitos contra el petróleo

El pasado miércoles, entre 1000-2000 personas salieron a las calles de Iquitos en el Día Internacional del Medio Ambiente. Estudiantes, indígenas, grupos interesados, escolares, madres, y muchos más, atendieron al llamado del Comité de Agua de Iquitos para marchar por la salvaguardia de la fuente principal de agua potable de Iquitos: el río Nanay.

La cabecera del Nanay se superpone con las concesiones petroleras que el gobierno ha entregado a varias empresas. El año pasado, después de una gran presión de distintas ONG, residentes locales y grupos indígenas, Conoco Phillips se retiró de su concesión, pero sólo para entregárselo a Gran Tierra Energy. Gran Tierra se encuentra ahora en la fase de exploración, y ya ha comenzado las pruebas sísmicas, que ya han causado impactos ambientales negativos.

Iquitos es la ciudad más grande en el departamento de Loreto, en el norte de Perú. Ha habido explotación petrolera en Loreto durante más de 40 años. Algunos de sus efectos devastadores sobre el medio ambiente y la población local están surgiendo ahora, y generando cada vez más conciencia del público y el Gobierno Peruano. Los pueblos indígenas han tratado de llamar la atención sobre la contaminación durante décadas, sin ser escuchados.

Pruebas recientes de agua y suelo han demostrado niveles sin precedentes de contaminación en la cuenca del Pastaza, haciendo que el gobierno llame a un estado de emergencia ambiental en la región. Hace apenas unos días, un gran derrame de petróleo tuvo lugar en Ecuador, a lo largo de un importante oleoducto. Se estima que unos 10.000 barriles de crudo se derramaron en un río local. Una “alfombra negra” de hasta 200 km de largo ahora está en camino por el río Napo y recientemente cruzó a Perú. En pocos días, si no se detiene, fluirá en el río Amazonas, generando un desastre ecológico.

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La población local de Iquitos es cada vez más consciente de que la explotación del petróleo plantea riesgos, y el Comité de Agua, una de las coaliciones de las cuales Alianza Arkana es miembro activo, tiene desde 2011 pidiendo una moratoria de perforación petrolera en el Nanay. Desastres ecológicos similares en el Nanay pondrían en riesgo la vida de más de medio millón de habitantes de Iquitos, por no hablar de los grupos indígenas que viven cerca de la cabecera. Ayer, una vez más, la población de Iquitos expresó su conciencia, miedo, y determinación para evitar la situación.

Traducido por Mariana Orta.

Stefan Kistler, Monday, 07 June 2013

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